Seguidores

7.4.14

Donde nos perdimos...

El labio partido, la nariz divida, los ojos convertidos al catolicismo, y mi alma rota por el mismísimo diablo. Recompuesto, a base de whisky y alguna que otra pastilla. Con un verso en un beso dejo mi hueco a tu lado.

Aún recuerdo el último amanecer entre tus piernas, perdido, abandonado por mis sentidos. Dominado por tu amor sin compasión. Por ser la última primera vez, por aquella primavera que murió en tu piel. Y me encontré, y la mirada de los dos quebró por la sinceridad. Nos quemamos sin temor al mañana. Y nos despedimos, fríos, gélidos, tan tú y tan yo, tan poco nosotros como nunca.

Acabé perdido de nuevo entre vasos y botellas, cartones, historias, y más de una bala perdida entre mis cajones.

Nos cruzamos entre la gente, ni nos miramos, nos infiltramos, y apenas hemos pasado de largo, nos buscamos. Y nos encontramos como dos adolescentes que se lanzan miradas clandestinas de amor, entre los pupitres. Salpicamos nuestras miradas de voces, personas y ruidos. Pero somos los dos, como cuando ya no éramos tú y yo.

Pero un gesto nos perdió. Otra mano rozó la tuya, y la cogiste sin temor. Y así me quedé yo. Roto. Desangelado, entre tanta gente que caminaba mientras mi pasado y mi no futuro, se alejaban. Allí, sin ti.



No hay comentarios:

Publicar un comentario