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26.10.15

A hielo y fuego

Desgarrar a hielo y fuego los retazos de alma que ella me dejó. Eso es a lo que me dedico últimamente, el hielo de sus frías comunicaciones esporádicas y el fuego de nuestras fotos.

Y es que cuando todo termina y no quedan más que vagos recuerdos en tinta y papel, uno acaba por perder la motivación de aferrarse a todos esos recuerdos que se generaron, y se encierra en una espiral que acaba, casi siempre, pegada a una barra de bar en la que valen más las lágrimas que se pierden en el vacío que las copas que se amontonan a los costados.

Olvidar tiene su parte positiva. Dejas de engañarte sobre todo aquello que sucedió, destierras las esperanzas de volver a caminar entre sus piernas, y también, poco a poco, vas sanando, por dentro y por fuera.

La parte negativa, es que empiezas a no sentir nada de lo que sucede a tu alrededor, comienzas a obviar todo aquello que te recuerda a ella, y sí, es todo. Desde ese bar al que fuisteis por primera vez, a ese otro en el que pasabais las tardes, tu cama, tu cocina, tu casa en general, la maldita ciudad que os vio caminar, asquerosamente felices y perdidos… En definitiva, acabas odiando todo, porque todo es ella. Te dedicas a vagar, con tus recuerdos y sentimientos enmarañados, por las calles, con el ceño fruncido y una mueca de disgusto en tus apretados labios.

Pero acabas olvidando. Parece que ya eres inmune a todo aquello que sucedió, al poso que dejó en lo más profundo de tu alma, e incluso se ha mitigado el dolor inconsciente que padecías. 

Y vuelve.

Más alta, más guapa, con los ojos más vivos, más brillantes. Pero no la ves. Ya no es como antes. 

Pero llegas a casa, buceas entre viejos recuerdos que tienes por los cajones, y la encuentras. Y esa que acabas de ver hace unas horas, no tiene ni punto de comparación con la mujer que tú querías.

Caes. Eres consciente de todo aquello que va a desencadenar, pero la huella caló hasta los huesos, agujereó tus pupilas, tus papilas y hasta tu maldita alma.


De nuevo todo es ella, y ella… por fin sabe a ella, y a ti. 

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