Amor. Sí, eso que según el
diccionario ha de ser recíproco y lo buscan todos los seres humanos para lograr
ser felices… Já. Eso digo yo, me rio. El amor, es más bien como dice Sabina,
ese juego en el que dos ciegos juegan a hacerse daño. ¿Ciegos? En realidad la
cosa no es del todo cierta, en este negocio hay un o una incauta, y un o una
loba. Y sí, el incauto va feliz por la vida y de pronto zas. Una preciosa mujer
aparece, se deja querer, él se lo cree… y luego muerde. Muerde donde más te
duele, te ataca donde más débil eres porque ella lo sabe todo de ti, porque has
sido tan inútil como para permitir que te conozca y tú no conocerla a ella.
¿Y qué haces? Llorar en la
intimidad para intentar evitar que todo el mundo sepa que eres imbécil. Y no
funciona. La gente lo acaba sabiendo. Así que una de dos, o empezamos a
ponernos gafas para no ser ciegos, o dejamos de hacer el capullo en caída
libre. Que los golpes dignifican y enseñan, pero las heridas tardan demasiado
en cicatrizar.
Yo, personalmente, tengo suerte.
Eso que la gente dice de sentir mariposas en el estómago, y mil tonterías más…
jamás he disfrutado de esa experiencia. Quizás un día pruebe a comerme un
puñado de mariposas, por esto de ver que se siente. ¿De verdad os podéis creer
eso? La gran mayoría de la gente encuentra su amor verdadero al menos un par de
veces al mes, en un par de semanas se puede vivir una intensa historia de amor,
odiar al otro porque es un capullo insensible que ha jugado con tus
sentimientos y, encontrar a otro, que este sí, es el amor de tu vida, tan sólo
por dos semanas, o quizás dure más…
Y, conocen a alguna de esas
parejas que arregla sus problemas con regalos… Esas son mis favoritas, están
tan jodidas que sólo el dinero puede arreglarlo, eso sí, el día que eso termine
será un desastre, porque se les habrá acabado el “amor”. Y esas otras que pasan
el día pendientes de la última conexión del otro, por si me ha mentido esgrime
la mayoría. ¿Mentirte? Si es imposible, no le dejas ni respirar. Derecho a la
intimidad. ¿Qué es eso? ¿Se come? Eso pasa en la cabeza de muchos, se supone
que quieres a ese idiota con el que estás, ¿no es así?, pues confía.
En fin, que aquí, uno que dice no
haberse enamorado, está bien contento, porque sería imposible poder hacer todas
esas cosas. Tener todo el día el móvil en la mano, por si se conecta y no me
habla, la cartera repleta, por si se enfada, y una confianza… total y absoluta
en ella, eso sí, sólo mientras estoy a su lado, después, debería pasarme las
noches dudando de todo lo que hace.
Esto, que yo sepa, ni es amor ni
es nada, es tontería. Y ya, con mis veintiún años, deje los juegos hace mucho…
Sé bien de lo que hablas. Cada frase que leía me daba cuenta de cuánta razón tienes. Me ha gustado eso de "que los golpes dignifican y enseñan, pero las heridas tardan demasiado en cicatrizar".
ResponderEliminarEscribes genial, ya lo sabes, pero la verdad es que este texto me ha llegado, me ha chocado, porque has descrito exactamente como me siento.
También me ha sorprendido lo de "uno que dice no haberse enamorado", porque tus escritos son tan profundos que parece que describes tus sentimientos. Por una parte es bueno, supongo, un besito :)