La
volatilidad de las cosas que no se dicen, pero se sienten. Quizás, alguna vez
han sentido algo que no se atrevieron a decir, y es que, cuando uno no lo
expresa como debe, corre el riesgo de que ese sentimiento, idea o cualquier
otra cosa que no se diga, caiga en el insondable abismo del olvido.
En
demasiadas ocasiones, callamos por miedo al qué dirán, o simplemente porque
consideramos que es el acto más adecuado en ese preciso instante. Pero no
siempre callar es lo más correcto. ¿Cuántas veces han callado un beso, un
abrazo, un te quiero, o simplemente el comienzo de una discusión?
Demasiadas.
Bueno, quizás me equivoque, pero la mayoría reserva tanto aquello que realmente
necesita hacer o decir, que se convierte en una máquina perfecta de tan sólo hacer
cosas correctas. Equivocarse, no es un error, es simplemente una forma de
aprender a través de lo que no debemos hacer. Y quizás, llegue el momento de
realizar una profunda reflexión de aquello que hiciste, y encuentres que te
dejaste demasiadas cosas en el camino.
Tenías
que haberte equivocado más. Es así, seguro que callaste demasiado cuando no
debías. Ensayo y error. Nadie nace sabiendo, y aunque sea un tópico, no deja de
ser cierto. Quizás, ese error que no cometiste es el motivo por el cuál estás leyendo
estas líneas y no disfrutando de una buena compañía en este momento.
Realmente,
esos errores que no fueron, son lo que hacen que esa chica perfecta, o tan
sumamente imperfecta que muchas veces les conté, no esté aquí. O no como
debería estar. Hay que saber aprender y disfrutar de esos errores, a veces
tontos, que podemos cometer. Jamás habrá que hundirse en la miseria por su
culpa, pero sí aprender de ellos, para que el próximo sea un acierto que nos
acerque un poco más a nuestra meta final.
Así
que ahora, no callen nada (tan sólo lo estrictamente necesario), no duden en
equivocarse alguna que otra vez, sobretodo en sus relaciones personales, más
vale un mal beso a tiempo, que una inoportuna despedida.
“Y
así, mientras ve como sus pasos se alejan de su vida, un profundo dolor ataca a
su corazón. Creen que es amor. No hay esperanza”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario