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26.7.13

¿De qué sirve un beso?

Según el diccionario, un beso, es un toque que se hace a algo o alguien con los labios juntos y separándolos haciendo una pequeña aspiración.

Pero, ciertamente, hay diferentes tipos, el que te da tu madre cuando eres pequeño y ya estás en la cama. Que no sólo simboliza unas buenas noches, sino que te da seguridad, que te protege que eso implica que estarás seguro durante toda la noche.

Los que te da la familia, cuando hace mucho tiempo que no ves, que pueden ser una muestra de afecto e incluso de respeto. Además, ya son una costumbre, y nos vemos obligados a hacerlo.

Esos otros que das a tus amigas cuando las ves, que también, son un acto inútil, que la sociedad ha marcado y establecido como una pauta adecuada para saludar. Y nosotros de buen grado aceptamos. Y dentro de este tipo, hay unos de verdad, de esos que das a tus verdaderas amigas, que van incluidos a un abrazo. Esos si son buenos, y auténticos.

Uno de los últimos tipos es ese que le das a tu pareja. Esos, son los mejores, son los que le das a la persona con la que quieres levantar cada día del resto de tu vida. Esos que le das a ella, esos que te da ella y no cambiarías por nada. Esos besos, que cuando los pierdes, darías todo por volver a recibir uno…

Los últimos, son los que les darás a tus hijos, los que cierran de cierto modo un círculo. Esos besos, harán que ellos se sientan protegidos durante todo el día. Como si uno de esos besos tuviese algún tipo de poder protector.

Al fin y al cabo, a lo largo de nuestra vida, daremos y recibiremos muchos. Pero, ¿significan algo realmente? ¿Volverías a por uno que ya has recibido? Tan sólo tú puedes responder. Pero quizás uno de esos besos, te transportó a algún lugar, te hizo ver que existía la felicidad, te demostró, que había eso, que algunos, todavía llaman amor…

25.7.13

Aún no...

No eres nadie. No has hecho nada. Ni tan siquiera te has esforzado en ser el mejor cada día. Desde que te has levantado has continuado siendo el mismo tipo mediocre de siempre. Eso sí, cuando la ves a ella quieres ser alguien. Mejor dicho, quieres ser ese alguien especial de ella. Pero si tan sólo lo haces por ella, deja ahora mismo de hacerlo. Nunca lo hagas por nadie, salvo por ti. Trata de ser tú mejor yo.


Ella suspira por alguien especial. Pero no debes ser lo que ella quiere, debes ser lo que tú deseas ser. Quizás, si eres todo lo mejor que puedas, algún día, cuando despiertes esos preciosos ojos estarán a tu lado.


Quizás, esa sonrisa, sea un regalo para ti cada día que paséis juntos. Puede que todos y cada uno de esos días, tú y solamente tú, seas el motivo de su sonrisa, o la causa por la que esos ojos brillan durante todo el día.



Sé lo mejor que puedas, y lucha por ella si es lo que quieres, pero nunca hagas que esas lágrimas sean por tu culpa. Si haces algo, que sea hacerla feliz, reír, disfrutar, vivir, besar, amar, pero jamás llorar.

Nubes de tormenta

Sus ojos,  del mismo color que las nubes de tormenta, eran muy grandes. Su sonrisa, casi perfecta, era capaz de iluminar toda una habitación que estuviese a oscuras. Su nariz, pequeña, pero divertida, hacía que el conjunto de su cara fuese muy especial. Su pelo era tan negro como una noche sin estrellas, lo llevaba siempre suelto, y el viento, no perdía la oportunidad de jugar con ello. No era demasiado alta, a pesar de llevar siempre tacones. Su figura esbelta, y aquella belleza y felicidad que radiaba, hacía que fuese imposible no mirarla. Se llama Clara. Y yo, la veo pasar cada día delante de mis ojos. Hace meses que me levanto más temprano cada mañana para poder cruzarme con ella, para mantener nuestras miradas fijas el uno en el otro durante unos segundos…


Pensaréis que estoy enamorado de esa chica, puede ser. Nunca he cruzado dos palabras con ella, pero no lo necesito. Esas miradas que intercambiamos cada mañana de lunes a viernes, de camino a nuestros destinos, son suficientes. Ver esos ojos cada día, que me miran, y hacen que algo dentro de mí, mueva un mecanismo que dibuje una tímida sonrisa, es suficiente. No necesito más que verla cada día. Sentir su perfume cuando ella pasa de largo. Así, ya hace mi mundo un poco mejor.



¿Cuánto necesitas de los demás para ser feliz? ¿Es amor lo que sientes? Yo, no lo sé, ella, me hace sonreír. No puedo pedir nada más, no quiero tener nada más. 

12.7.13

Olvidar

Hace ya tiempo que me juré olvidarte, pero me resultó aún más difícil que encontrarte. Aunque hace ya meses que ni te sueño, ni te pienso, y ya, ni siquiera te siento. No puedo culparte. Llegaste fácil, pero no te fuiste así.

Ahora es cuando algunos podrían llorar, pero es mucho mejor recordar, para no volver a errar. Ya no hace falta que vuelvas. No me interesa. Te fuiste, y ya, te olvidé…

Puede que fueses la llave a algo mejor, pero tan solo fue, un reflejo de lo que podía ser. Reí, sentí y en el fondo… podría decir que viví. Pero ahí termino, aquel espejo ya se rompió. Ya no queda más que la triste realidad. Sin ti, sin una parte de mí…

5.7.13

20

Hace un par de años ya que se perdió para siempre.

Nuestro comienzo fue trepidante. Una noche, un beso, un día… que terminaron en diez maravillosos años.

Una curva en una noche lluviosa de invierno me la quitó. Fue horrible… Era mi mundo. Ahora me dicen que busque otra princesa. La realidad, es que ya tengo una princesa…

Mi princesa, tiene seis años y cada noche cuando la arropo en su cama, me pregunta por su madre. Aún la recuerda, y yo, también lo hago gracias a ella.

No necesito a ninguna otra. Ella ahora es mi vida, el mejor regalo y el vivo recuerdo de su madre. Siempre la querré.

Aún sigo evitando esa carretera para volver a casa, hace dos años y aún no me atrevo a pasar por ahí. Tengo miedo, no puedo fallarle a mi princesita…