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26.12.14

Opuestos

El lugar donde empezó nuestra decadencia es muy claro. Las diferencias nos acorralaban cada noche mientras tratábamos de ahuyentarlas con tímidos actos de fe. Mi mundo había pasado de ser gris a ser multicolor, mientras tú, seguías en tu línea decadente hacia ninguna parte. Yo era un alma libre capaz de volar donde me llevase el viento, tú, un hombre pegado a la tierra. Alguna vez me pareció ver los tornillos que te fijaban firmemente al suelo.

Tú. Alteraste el orden de las cosas sencillas, cambiaste de sitio hasta las estrellas. Así es como se acaba una vida, se empieza una aventura y se crea el principio de un final que ninguno de los dos aprendió, ni quiso, bailar.

Dicen que los polos opuestos se atraen, y es cierto. Pero lo que nadie dice es que el amor no lleva al paraíso. Más bien, se encarga de marcar las heridas del pasado, las hace más fuertes, profundiza en aquellos desencantos y acaba con nosotros. El amor, nos convierte en ese malo de película, el que siempre acaba perdiendo. Somos, en definitiva, la parte inexacta de una pieza que no encaja.

Pero, el amor no siempre muere. A veces, lo matamos a base de besos vacíos, y miradas perdidas que anuncian llantos desconsolados, que ya, no valen la pena. Tú y yo, la conjunción perfecta de dos imanes opuestos que se atraían más de lo que podían imaginarse. Y así acabé yo, perdida. Tú, desesperado, anunciabas medidas para sanar las heridas.

Supongo que nos dejamos llevar por esa felicidad, la del paraíso. Quisimos, hacer de algo pequeño y corriente, algo grande y bonito. Y por desgracia, no siempre funciona. A veces, nos convertimos en objetos obsolescentes, marcamos nuestra propia fecha de caducidad. Acabamos, en definitiva, con ese paraíso que alguna vez, juntos, pisamos. Puede que querernos tanto y mal, o simplemente el no haber sabido como querer, fuese el fin.


Al final, consiste sólo en eso, en saber bailar el mejor de los finales posibles. Aprovechar cada instante en el que dejamos que suene la música, para que los polos opuestos, se atraigan indefectiblemente hacia una historia que difícilmente olvidaremos. 

Escrito por A & M

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