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23.9.14

Bajo el sol

Mientras un sol radiante nos perseguía, la espesura de aquel minúsculo bosque nos cobijaba de aquel infierno. La humedad, nos calaba hasta más allá de los huesos, nos traspasó hasta el alma y decidimos parar. Era el lugar idóneo, quizás, de no haber encontrado ese resquicio de paz en mitad del bullicio de la ciudad, no nos hubiésemos confesado jamás. Relatamos, a duras penas, nuestros pecados inconfesables, buscando en el otro un ápice de comprensión.

Ella lo encontró en mí, y yo, en ella. Era una conjunción perfecta de desfachateces muy diversas las que nos contamos, pero la comprensión que apareció, era mucho más poderosa que todos aquellos pecados. Y sí, no está de más confesarse con alguien a quien buscas y en quien confías. Puede que muchas veces, el pecado sea demasiado para el confesor, debemos elegir bien.

Allí, aquella mañana de julio, en la que salimos a no encontrarnos con nadie, acabamos encontrándonos el uno con el otro. Habíamos encontrado, bajo un majestuoso árbol un escueto acomodo, perfecto para una nada fastuosa comida. Cuando el miedo a hablar te paraliza, y encuentras sus ojos, clavados en tus pupilas, que se dilatan a pasos agigantados, sabes que ha llegado el momento.

Cuando salimos de allí, ya mediada la tarde, el sol apenas se mostraba difuso entre las nubes, allá a lo lejos. No encontramos otro motivo, que el paso del tiempo para caminar, sin rumbo ni destino. Y lo disfrutamos, como si fuésemos unos niños redescubriendo una ciudad ya cansada por los años, que se mostraba ante nosotros como si fuese una recién nacida.

Acabamos, comiéndonos las comisuras de los labios en cada beso, sentados en unas escaleras cualquiera, de una ciudad cualquiera, una noche, estrellada, que nos gritaba entusiasmada. La vi, por primera vez radiante. Y no pude evitar colgarme de sus labios, de las nubes de su pelo, y de esa fragancia, tan inmadura como sensata.

Ahora, de vez en cuando confieso mis pecados, que no van más allá de querer sin medida, besar sin permiso, y encontrarme cada noche con la mujer más hermosa del mundo.


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