Seguidores

4.7.15

La primera última vez

Un calor húmedo inundaba aquella pequeña habitación, en la que las sábanas se habían convertido en una efímera protección contra la realidad. Unas simples sábanas blancas que nos habían cobijado mientras nosotros nos queríamos a retazos entre mis vicios y tus piernas.

Estaba dormida. Eran cerca de las seis de la mañana cuando terminamos de querernos. Me quedé despierto tratando de buscar una explicación a todos aquellos sentimientos que habían aflorado al rozar sus labios.

Su pelo olía a vainilla. Me recordaba a esos enormes regalices rosas rellenos. Era más dulce que ellos, si cabe. Había sido la primera última vez de nuestra historia. Respiraba tan despacio y tan feliz… al cabo de un par de minutos me encontré sincronizado con ella. La respiración más hermosa de mi vida.  Sus labios, impertérritos, de un color rojo fuego decoraban su angelical rostro.

Me levanté. Salí de nuestra pequeña burbuja, y una fuerte bocanada de aire tibio me golpeó. Habíamos creado un ambiente único. Deambulé un par de minutos por nuestro diminuto piso, hasta que un cajón encontré un paquete de cigarrillos. Tan sólo había dos.

Abrí la ventana del salón, y encendí el cigarro. Una suave brisa me ayudó a despejarme. Mi pelo, alborotado, mis músculos aletargados. Humo. “¿Y si realmente es nuestra primera última vez?”. Más humo. “No puedo perderla”. Respiro el aire frío de la calle. Aún un poco más de humo. “¿Es feliz?”. Apenas dos caladas más bastaron para terminar aquel cigarrillo.

Mientras aún estaba en aquella ventana centrado en mis pensamientos, llegó ella. Y no puedo describir aquella visión. Una camiseta que dejaba intuir sus senos y apenas llegaba a cubrir el comienzo de sus piernas.

Pero que hermosa es. Se acercó, creo que sabía lo que estaba pensando. Pasó su mano derecha por mi pelo ya revuelto, se puso ligeramente de puntillas para susurrarme algo. “No te preocupes, va a ir todo bien. Te querré siempre”. Su mano izquierda se deslizó por mi torso y buscó mis manos.


Volvimos a la cama.

No hay comentarios:

Publicar un comentario