Me niego a pensar que no fue real. Ella era como esa
mano que necesariamente tiene que mantener firme el bolígrafo para poder
comenzar a trazar unos renglones torcidos.
Sus ojos, los malditos cómplices de mi inestabilidad
emocional. Esos, que guardan con mis pupilas más de una historia que algún día
nos decidiremos a contar. Historias que tienen un principio, que dibujamos hace
un puñado de meses en esas frías rocas de un camino aún por andar, pero de las
que aún no conocemos el triste final.
“Tu mirada es dulce” – se atrevió a susurrarme una
madrugada en la que las cosas que no nos dijimos apenas eran importantes porque
nos llenamos de verdades. Mi mirada, como si fuese algo del otro mundo lo que
estos ojos pueden transmitir.
Esa descompensación entre ella y yo se solventaba a
base de miradas, de actos insensatos que partían desde nuestras pupilas y
acababan en unos labios tan rotos por el frío como por las malas historias que
precedían a estos ojos.
Sus labios, rotos como los míos, se llenaban de algo
que jamás había encontrado, de esperanza por algo mejor, una especie de locura
insensata sustentada en largos silencios que ella llenaba, y espero que siga
llenando, con actos imprudentes de sus manos. Esos actos tan imprevisibles
dejaban un halo de algo imposible de definir, pero tenían la capacidad de
llenar esos silencios en los que se encontraba sumida.
Tiene, unos rasgos perfectamente imperfectos y
además aunque esté rota por las cicatrices que otros han dejado, o por las
costuras que se entreabren cuando acecha la realidad, sigue teniendo una
infinita belleza, que sólo se rompe entre los llantos que la dichosa fortuna es
capaz de ocasionar.
Puede que sus largas piernas, sus rojos labios, sus
tímidas e imponentes pupilas, su sonrisa oculta, sus eternos silencios y su
largo mar profundamente negro no sean la conjunción más perfecta que existe,
pero son el cúmulo de aciertos desatinados más perfecto que conozco.
“Bendita decepción la mía al verte ir, porque tuve
la suerte de encontrarte al llegar. Y volvieron mis miedos a esconderse al
verte aparecer entre mis labios”.
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