La
he visto llorar. Es lo que más horrible que vi jamás. Pero ver su sonrisa entre
lágrimas… ser el culpable de ese destello de felicidad, eso es lo más
gratificante del mundo.
Siempre
he creído que una mujer esta exultantemente bella cuando ha terminado de
llorar. Cuando en su cara se refleja tanta pena y la calma que siente en ese
instante. Creo, que alguna lloró por mí, que yo en mi infinita estupidez, no
supe ver lo que ella necesitaba.
Llorar.
Dejar que esas pequeñas lágrimas limpien tus ojos, tu alma y tus recuerdos.
Dejar que tan sólo, quedes tú y el mundo. Llorar para olvidar, llorar al
recordar. Hay muchos tipos de llanto, incluso de alegría, pero yo me quedo con
el de los recuerdos.
Con
esas lágrimas que recorren tus mejillas al ver una foto, al leer una carta…
Esas, son mis lágrimas favoritas. Pero aun así, adoro las sonrisas entre
lágrimas. Esas que provoca alguien especial para ti. Cuando ya no puedes más,
cuando no tienes lágrimas que derramar… aparece. Dice algo que sólo los dos
entendéis, o simplemente te mira. Y tú, ya no puedes hacer otra cosa que no sea
esbozarle media sonrisa cómplice.
Esa
media sonrisa, que junto con la mirada de tus ojos vidriosos, dice gracias,
dice siempre, dice, no me dejes aquí…
Llorar
no tiene porqué ser malo, a veces es necesario, pero la sonrisa debe ser
obligatoria.
¡Hola! He llegado a tu blog, y me ha parecido muy interesante.
ResponderEliminarEsta entrada me ha llegado. Enserio. Pienso que llorar es necesario, pero la sonrisa debe ser obligatoria. Es genial. Me gusta mucho como escribes.
Me pasaré mas a menudo, te agrego a mi lista de lectura.
Si te apetece pasar por mi blog estaré encantada :)