Hace
no demasiado oí que para saber si quieres a alguien debes saber todo acerca de
la otra persona. No es fácil, porque muchas veces queremos con los ojos
cerrados, sin esperar nada más allá de sus labios. Quizás, buscando evitar ese
precipicio que augura un imponente golpe que nos despertará del sueño.
También
decían que había que conocer sus miedos, defectos y virtudes. El miedo a vivir
o morir. Creo, que no consiste en saber sus miedos, sino en ser capaz de
llevarla tan alto, que el único miedo que quede sea el de perderte.
No
hay mejores motivos para vivir, que poder morir. Ser feliz durante este etéreo
camino que nos ha tocado andar. Y sin duda, se hace más llevadero si la senda
va a su lado.
Puede
que no haya que saber nada para poder querer a alguien, o quizás, haga falta
saberlo todo. Siempre nos quedamos atenazados por el miedo que nos invade ante
el rechazo, la pérdida, o los buenos momentos.
Simplemente,
cierra los ojos, disfruta, y si llega el momento en el que la caída es
inevitable, sonríe al precipicio, y grita. Cuando llegues abajo, no te quedes
lamiendo tus heridas o viendo como cicatrizan en tu piel, abre los ojos de
nuevo, mira a tu alrededor y aprende a disfrutar de ese instante nuevo que te
rodea.
A
veces, queremos ver tan sólo eso que no se despega más que un par de milímetros
de nuestro cuerpo, pero hay vida más allá del ayer. Los recuerdos se quedan
adheridos a nuestra piel, queriendo seducir a la memoria. No se lo podemos
permitir.
Quizás,
para querer, no haga falta dominar las letras, puede que no le guste Sabina,
que no adivine las rimas, que no caiga en la cuenta de quererte más de lo
debido. Pero, tal vez, tan sólo un suspiro sea capaz de helarte la respiración,
y haga que la estúpida rutina se convierta en una maravillosa aventura, que
vive en el filo de su boca.
Pero
yo no soy quién para decirte como querer, porque apenas lo hice una vez. Y me
jugué la vida en aquellas sonrisas perdidas, y ahora tan sólo colecciono
miradas desesperadas.
Me encanta, me encanta en serio, me quede pegada leyendo.
ResponderEliminarAl menos yo con verlo sonreír soy feliz, saber que esta bien, que me ama y hace todo para que yo sonría tambien.
¡Muchísimas gracias!
EliminarEs un placer saber que me lees, y más aún que te guste.
Es perfecto.
ResponderEliminarDerrocha positivismo y ganas de enamorarse
Sin pensar demasiado en las consecuencias, simplemente arriesgándose y centrándose en la victoria.
Me ha encantado, eres sin duda uno de mis escritores favoritos :)
Que te guste lo que escribo es fantástico, que me consideres un escritor, y además de ello que sea uno de tus favoritos, se convierte en todo un halago. Mil gracias. :)
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