Seguidores

22.5.14

El mundo a sus pies

A ti, mi mundo,

He reído y llorado contigo. Pero también te he hecho sufrir. Escribo estas líneas para decirte todo lo que siento por ti. Necesito decirte todo esto, no podría vivir si tú no lo sabes.

Vendería mi alma al mismo diablo tan sólo por ver tu sonrisa una vez más. Te quise siempre, pero me aparte de ti para no hacerte daño. A fuego en mi memoria quedan todos aquellos momentos que vivimos los dos juntos.

Cada mañana al despertar, cuando te veía dormir, y se dibujaba una sonrisa en tu rostro… te veía tan feliz…
Aquella noche tras unos meses sin vernos, cuando te acompañaba hasta tu casa, cuando nuestras manos se rozaron levemente y yo miré al cielo mientras tú suspirabas… eso, jamás lo podré olvidar. Los primeros días cuando nos conocimos, o el día que me quedé sin palabras cuando te vi frente a mí en la puerta del piso.

Lo siento. Siento todo lo que he hecho y no ha sido bueno para ti. Siento no haberte dicho que te quería, no haber aprovechado cada segundo a tu lado. Siento no haber sido tan bueno como tú mereces.

No puedo pedirte que me perdones, eso ya da igual. Tampoco te pediré que todo vuelva a estar como antes. Te pido, eso sí, que seas feliz. Que quieras como yo te quise, que vivas a tu manera y que no cambies nunca…

Te dejo el último recuerdo, el penúltimo beso. Siempre los segundos a tu lado parecían minutos. Un instante duraba una eternidad, un suspiro era toda una vida. Quise buscar mi cielo y jamás me di cuenta de que estaba aquí, en el suelo, junto a ti. Me equivocaba, como tantas otras veces, TÚ y tan sólo TÚ eras mi cielo, mi vida y mi mundo, mi hoy y mi mañana, mi futuro…

Nunca te olvidaré. Tan sólo puedo decirte dos palabras más…

Te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario