A
ti, mi mundo,
He
reído y llorado contigo. Pero también te he hecho sufrir. Escribo estas líneas
para decirte todo lo que siento por ti. Necesito decirte todo esto, no podría
vivir si tú no lo sabes.
Vendería
mi alma al mismo diablo tan sólo por ver tu sonrisa una vez más. Te quise
siempre, pero me aparte de ti para no hacerte daño. A fuego en mi memoria
quedan todos aquellos momentos que vivimos los dos juntos.
Cada
mañana al despertar, cuando te veía dormir, y se dibujaba una sonrisa en tu
rostro… te veía tan feliz…
Aquella
noche tras unos meses sin vernos, cuando te acompañaba hasta tu casa, cuando
nuestras manos se rozaron levemente y yo miré al cielo mientras tú suspirabas…
eso, jamás lo podré olvidar. Los
primeros días cuando nos conocimos, o el día que me quedé sin palabras cuando
te vi frente a mí en la puerta del piso.
Lo
siento. Siento todo lo que he hecho y no ha sido bueno para ti. Siento no
haberte dicho que te quería, no haber aprovechado cada segundo a tu lado.
Siento no haber sido tan bueno como tú mereces.
No
puedo pedirte que me perdones, eso ya da igual. Tampoco te pediré que todo
vuelva a estar como antes. Te pido, eso sí, que seas feliz. Que quieras como yo
te quise, que vivas a tu manera y que no cambies nunca…
Te
dejo el último recuerdo, el penúltimo beso. Siempre los segundos a tu lado
parecían minutos. Un instante duraba una eternidad, un suspiro era toda una
vida. Quise buscar mi cielo y jamás me di cuenta de que estaba aquí, en el
suelo, junto a ti. Me equivocaba, como tantas otras veces, TÚ y tan sólo TÚ
eras mi cielo, mi vida y mi mundo, mi hoy y mi mañana, mi futuro…
Nunca
te olvidaré. Tan sólo puedo decirte dos palabras más…
Te
quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario