Seguidores

7.6.15

Iluminadas

El contrapunto a una historia de amor, es la historia que pocos ven y nadie sabe. Las sonrisas perdidas delante de una pantalla, tan sólo son el reflejo de un maravilloso caos que no tiene más motivo que un inesperado gesto de alguien que está a un buen puñado de kilómetros.

¿Alguna vez han visto una de esas personas que le sonríe estúpidamente a la pantalla de un teléfono móvil? ¿O qué no deja de sonreír ante su ordenador? Pues eso es lo que se preguntaba ella cada mañana, si él, con cada despedida dedicaba una sonrisa a la luminosa pantalla del teléfono, o continuaba sonriendo a pesar de que ella desapareciese.

Justamente al contrario que él, que tan sólo deseaba que las sonrisas fuesen en directo y solo para sus pupilas dilatadas por la mejor visión posible en el planeta. Aunque la distancia, convertía en un buen sistema el pequeño dispositivo que siempre le acompañaba en el bolsillo. Un pequeño (y ya típico) silbido lo alertó, no le dio importancia y continuó caminando. Paró en un semáforo y miró el teléfono. Era ella. Estúpida sonrisa a la pantalla, ágil movimiento de dedos y a esperar.

Ella aún está tumbada sobre la cama, le escribió en respuesta a su última pregunta de ayer. La vibración del móvil sobre el colchón no la altera lo más mínimo. Intuye que es él, hasta el teléfono parece saberlo y por eso la avisa de manera diferente. Disfruta de ese instante de incertidumbre, y aunque ya sonreía antes, ahora brilla su rostro de otra manera. Efectivamente era él. El juego sigue así durante todo el día.

Los dos se mueren de ganas de encontrarse, solos, en algún lugar indeterminado entre la distancia y el amor. Un largo paseo, quizás un helado, sus manos rozándose en el camino y… y todo lo que tenga que surgir.

Y sin embargo, cuando nadie mira y se encuentran los dos en esa acompañada soledad, todo funciona como realmente debe ser. No hablan demasiado, sus manos se rozan jugando, se encuentran sin buscarse, se miran a hurtadillas por los recovecos de la luz que dejan las pupilas desgastadas de tanto brillar sin respuesta a una simple pantalla. Y se sumen en una profunda angustia si se van del lado del otro.



No hay comentarios:

Publicar un comentario