Seguidores

8.12.15

Breve

"No tememos a la muerte, tememos que nadie note nuestra ausencia; que desaparezcamos sin dejar rastro" T. S. Eliot.

El placer de poder dejar atrás todo aquello que nos impide levantar los pies del suelo y soñar. A veces, nos engañamos a nosotros mismos afirmando que esas imágenes que nos apasionan son las realidades que nos rodean, y en casi ningún caso la imagen se corresponde con lo que realmente hay detrás.

De eso va todo, de desaparecer tratando de no hacer demasiado ruido, pero seguir siendo el eje de rotación de alguna vida que no pueda permitirse olvidar todo aquello que nosotros aparentábamos ser. 

Es quizá, ese instante de la muerte, en el que nos mostramos como realmente somos, y dejamos de lado todas esas estúpidas perfecciones irreales que nos empeñamos en mostrar cada día frente a los demás. Pero no es esto lo que me preocupa, porque por suerte, o por desgracia, ese es el punto de no retorno, allí ya no queda tiempo para rectificar

Es ahora, en estos momentos de desolación y hastío en los que uno debe aprender a dejar todo atrás y lograr despegar los pies del pesado asfalto que nos ata. Hay que avanzar, hacia cualquier dirección que nos permita crecer, y en demasiadas ocasiones, ese crecimiento va ligado a la desaparición de personas que considerábamos fundamentales para nuestro futuro. ¿Pero hay futuro? Sí, está tras ese amplio espectro de esperanzas e ilusiones que no nos dejan ver el final del camino, pero existe.

Así que despeguen los pies de ese horrible asfalto, y dedíquense a luchar por un futuro alentador, a pesar de que se obcequen en pintarnos todo de negro, sólo nosotros podemos darle luz a ese maldito abismo que nos espera. Saltemos al vacío.


“Ars longa, vita brevis”

No hay comentarios:

Publicar un comentario