Un abrazo, una sonrisa, una mirada. Seguro que de cualquier otra persona podría parecerte un gesto insignificante, pero no de ella, cuando ella lo hace parece que tu corazón se va a salir de tu pecho. La verdad, es que estoy seguro de que deseas que pase, anhelas esos momentos en los que ha pasado y harías cualquier cosa por volver a ellos.
Puede que, un simple abrazo no te conduzca a nada, que tan solo sea eso, un abrazo. Pero si ese instante en el que estás junto a ella eres feliz, para ti, cada abrazo es un mundo, un instante lleno de cosas que desearías tener pero no tienes.
Te mira. Le miras. Parecéis dos niños pequeños jugando. Te mira, te escondes, le miras, te sonríe. Es un juego, de los dos, de ninguno. Es el destino el que juega con vosotros, el que hace que crucéis las miradas, que os sonrojéis y que ni os atreváis a cruzar más de dos palabras. ¿Pero necesitas esas palabras? ¿No te dice lo suficiente su mirada? ¿Y su sonrisa? Piénsalo, juega, pásatelo bien, disfruta y aprovecha tu vida, las oportunidades que esta te brinde.
Pero sobretodo… no dejes que ella escape, no te permitas no rozar sus labios, no sentir sus abrazos. NUNCA. Si quieres LUCHA, si quieres TRIUNFA.
Puede que no hoy, no mañana, puede que no sea con ella, pero… no dejes de intentarlo. Nadie te regalará nada, y menos esta vida. Si crees que merece la pena lucha, no escribas cuatro líneas dónde lloras porque ella no está. Se valiente. Ella se lo merece.
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